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La mala calidad del sueño puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca y obesidad en las mujeres | Por: @rigotordoc

Según un estudio realizado en cerca de 500 mujeres que fue publicado el 17 de febrero de 2020 en «Journal of the American Heart Association», las mujeres que duermen mal tienden a comer en exceso y a consumir una dieta de peor calidad. Los hallazgos proporcionan una nueva visión de cómo la mala calidad del sueño puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca y obesidad y apunta a posibles intervenciones para mejorar la salud cardíaca de las mujeres.

La falta de sueño aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, y la dieta probablemente contribuye a esta relación. Sin embargo, hay datos epidemiológicos limitados sobre la relación entre las medidas de calidad del sueño y los patrones dietéticos habituales. Este estudio examinó estas asociaciones en una muestra diversa de mujeres.

Estudios anteriores ya han demostrado que las personas que duermen menos tienen más probabilidades de desarrollar obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas, y que la relación puede explicarse, en gran medida, por la dieta. Sin embargo, estos estudios se han centrado especialmente en alimentos o nutrientes específicos (pescado, dulces o grasas saturadas) o solo midieron la duración del sueño, no la calidad del sueño.

El nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Columbia (EE.UU.) fue diseñado para obtener una visión más completa de esta asociación en las mujeres ya que examinó la relación entre la calidad general de la dieta y los múltiples aspectos de la calidad del sueño.

«Las mujeres son más propensas a los trastornos del sueño a lo largo de su vida por razones diversas: responsabilidades de cuidar a los niños y la familia, menopausia, etc.», señala Brooke Aggarwal, autora principal del estudio.

El equipo analizó los hábitos de sueño y alimentación de un grupo étnicamente diverso de 495 mujeres participantes en el estudio prospectivo de cohorte Go Red for Women de la AHA, de entre 20 y 76 años; (61% minoría racial / étnica): la calidad del sueño, el tiempo que tardó en quedarse dormido y el insomnio. Las participantes también informaron sobre el tipo y cantidad de alimento que consumían habitualmente, lo que permitió a los investigadores medir sus patrones dietéticos típicos.

La calidad del sueño y la latencia de inicio del sueño se midieron utilizando el Índice de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI) y el insomnio utilizando el Índice de gravedad del insomnio. El Cuestionario Validado de Frecuencia Alimentaria Block Brief se utilizó para evaluar la cantidad y la calidad de la dieta.

Tal y como se esperaba, el estudio encontró que las mujeres que tenía una peor calidad general del sueño consumieron más de los azúcares añadidos asociados con la obesidad y la diabetes.

Los modelos de regresión lineal ajustados por variables de confusión probaron las relaciones entre las variables de sueño y dieta. Los resultados mostraron que las puntuaciones más altas de PSQI, indicativas de una peor calidad del sueño, se asociaron con una menor ingesta de grasas insaturadas (β = −0.14, P <0.05) y un mayor peso de los alimentos (β = 14.9, P = 0.02) y azúcares añadidos consumidos (β = 0,44, P = 0,04).

Las mujeres con latencia de inicio del sueño > 60 minutos tuvieron una mayor ingesta de alimentos por peso (β = 235.2, P <0.01) y energía (β = 426, P <0.01), y una menor ingesta de granos enteros (β = −0.37, P = 0.01) que las mujeres con latencia de inicio del sueño ≤15 minutos.

La mayor severidad del insomnio se asoció con un mayor peso de los alimentos (β = 9.4, P = 0.02) y la energía (β = 17, P = 0.01) consumida y un total inferior (β = −0.15, P = 0.01) y la ingesta de grasas no saturadas (β = −0.11, P <0.01).

De esta forma, las que tardaron más en quedarse dormidas presentaban una mayor ingesta calórica. Y, además, aquellas con síntomas de insomnio más graves consumieron menos grasas insaturadas que las mujeres con insomnio más leve.

La mala calidad del sueño se asoció con una mayor ingesta de alimentos y una dieta de menor calidad, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular. Los estudios futuros deberían probar si promover la calidad del sueño podría aumentar los esfuerzos para mejorar la salud cardiometabólica en las mujeres.

«Pensamos que las mujeres con un sueño de baja calidad podrían estar comiendo en exceso durante las comidas y elegir alimentos menos saludables», dice Aggarwal. Pero la cuestión es: ¿cómo puede contribuir la falta de sueño a una mala alimentación?

«La mala calidad del sueño puede conducir a una ingesta excesiva de alimentos y calorías al estimular las señales de hambre o suprimir las de saciedad -explica Faris Zuraikat, autor principal del estudio-. La sensación de estar saciado se ve afectada, en gran medida, por el peso o el volumen de los alimentos consumidos, y podría ser que las mujeres con insomnio ingieran una mayor cantidad de alimentos en un esfuerzo por sentirse saciadas».

«Sin embargo, también es posible que una dieta pobre tenga un impacto negativo en la calidad del sueño de las mujeres -agrega Zuraikat-. Comer más también podría causar molestias gastrointestinales, por ejemplo, haciendo que sea más difícil conciliar el sueño o permanecer dormido».

En cualquier caso, concluye Aggarwal, «dado que una dieta pobre y comer en exceso puede conducir a la obesidad, un factor de riesgo para la enfermedad cardíaca, los estudios futuros deberían evaluar si las terapias que mejoran la calidad del sueño pueden promover la salud cardiovascular en las mujeres».

Referencias:

  1. Faris M. Zuraikat, Nour Makarem et al. Measures of Poor Sleep Quality Are Associated With Higher Energy Intake and Poor Diet Quality in a Diverse Sample of Women From the Go Red for Women Strategically Focused Research Network. 17 Feb 2020https://doi.org/10.1161/JAHA.119.014587Journal of the American Heart Association. 2020;9:e014587
  2. abc.es

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Dr. Rigoberto J. Marcano Pasquier @rigotordoc
Medicina Interna

Ambulatorio Medis.

Av. José María Vargas. Centro Comercial Santa Fe.

Nivel C3. Consultorio 2.

Caracas. Venezuela.

http://rigobertomarcano.com

 

Rigoberto José Marcano Pasquier

Médico internista venezolano: 31a de graduado UCV! Tecnofílico. Ecléctico. Co-Investigador del Estudio Evescam, Venezuela y Coordinador de Medios Sociales. Secretario de Redes de la Asociación Venezolana de Aterosclerosis. CEO de Medicina Preventiva Santa Fe. WebMaster de medicinapreventiva.info , medicinapreventiva.com.ve, ava.net.ve y estudioevescam.info.ve Fotógrafo aficionado: Instagram @rigobertomarcano. Médico afiliado a Mercantil Seguros y a Seguros Caracas

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