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La exposición a altos niveles de ruido incrementa en un 30% el riesgo de sufrir un ictus isquémico grave | Por: @rigotordoc

Según los resultados de un estudio que fue publicado en el número de diciembre de 2019 de la revista Environmental Research, realizado por investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), el Hospital del Mar, el ISGlobal y la Universidad de Brown, en los Estados Unidos, la exposición a altos niveles de ruido procedente del tráfico incrementa en un 30% el riesgo de sufrir un ictus isquémico severo, mientras que vivir en la proximidad a zonas verdes tiene un efecto beneficioso y reduce un 25% el riesgo.

Se han identificado varios factores de riesgo ambiental del ictus isquémico, anteriormente denominado accidente cerebrovascular isquémico agudo, pero pocos estudios han evaluado la influencia del ambiente al aire libre en su gravedad. en el presente trabajo los investigadores analizaron influencia de los niveles de ruido, la contaminación atmosférica (en concreto las partículas en suspensión de dimensión inferior a 2,5 micras (PM2.5)) y la exposición a zonas verdes en cerca de 3.000 pacientes atendidos en el Hospital del Mar por un ictus isquémico entre los años 2005 y 2014, utilizando datos del Institut Cartogràfic de Catalunya, así como modelos para analizar los niveles de contaminantes atmosféricos, el mapa de ruido de Barcelona e imágenes por satélite para definir las zonas con vegetación. También se tuvo en cuenta el nivel socioeconómico de las áreas de residencia de los pacientes que suele estar relacionado.

Rosa Maria Vivanco, investigadora del Grupo de Investigación Neurovascular del IMIM y primera firmante del trabajo, apunta que el estudio revela, por primera vez, la influencia en la gravedad del ictus isquémico de los niveles de ruido y la exposición a espacios verdes. «Hemos visto que hay un gradiente, a más espacios verdes, menos gravedad del ictus. Y a más ruido, más gravedad. Esto da pie a pensar que per se, tienen un papel independiente de otros factores que tradicionalmente se han relacionado con la gravedad inicial del ictus», ha explicado.

A la vez, el Dr. Xavier Basagaña, uno de los autores del estudio e investigador del ISGlobal, destaca que «la exposición a espacios verdes puede tener beneficios para la salud a través de diferentes mecanismos. Por ejemplo, puede reducir el estrés, fomentar la interacción social o aumentar los niveles de actividad física». Por contra, en este estudio no se ha podido observar una asociación con la contaminación atmosférica.

Más ruido, ictus más severos

La muestra final incluyó 2.761 pacientes con ictus isquémico. La mayoría de los pacientes vivían en barrios moderadamente desfavorecidos. La hipertensión fue el factor de riesgo cardiovascular más frecuente (76.5%). Solo hubo una alta correlación entre los indicadores de ruido y no entre otras métricas de exposición.

El resultado primario para este análisis fue la gravedad inicial del ictus medida por el puntaje de la Escala de ictus del Instituto Nacional de Salud (NIHSS), teniendo en cuenta que cuanto mayor sea el puntaje, mayor será la gravedad del evento. Se basa en los resultados del examen neurológico de 15 ítems y es utilizada para evaluar el efecto del ictus en los niveles de conciencia, lenguaje, pérdida del campo visual, movimiento extraocular, fuerza motora, ataxia, disartria y pérdida sensorial.

Un observador capacitado califica la capacidad del paciente para responder preguntas y realizar actividades. Las calificaciones para cada ítem se puntúan con 3–5 grados, con 0 como normal, y hay una asignación para ítems no comprobables. El ictus moderado a severo se definió como un puntaje NIHSS> 5 basado en estudios previos.

Un mayor espacio verde residencial circundante (cuarto cuartil en comparación con el primer cuartil) se asoció con un ictus isquémico agudo menos severo (OR de NIHSS> 5, 0,75). Por el contrario, vivir en áreas con un ruido promedio más alto (Lden, cuarto cuartil en comparación con el primer cuartil) tenía un mayor riesgo de ictus grave (OR, 1.30). El PM2.5 residencial no se asoció con la gravedad inicial del icuts. Al ajustar los niveles de PM2.5 y Lden, el efecto protector del espacio verde persistió.

«Estudios anteriores habían mostrado que vivir en lugares con elevados niveles de contaminación atmosférica o ruido, o con menos áreas verdes, expone a la población a un riesgo más alto de sufrir un ictus isquémico. Este trabajo amplía nuestro conocimiento sobre este campo, mostrando que el lugar en el que vivimos no solo afecta al nivel de riesgo de sufrir un ictus, sino también su severidad cuando se produce”, ha explicado el Dr. Gregory A. Wellenius, del departamento de Epidemiología de la Universidad de Brown, y último firmante del estudio.

Los investigadores han analizado sus efectos sobre déficits neurológicos como la alteración del habla y la movilidad utilizando la escala NIHSS (National Institute of Health Stroke Scale), que valora la severidad de un ictus.

«La gravedad de un ictus depende de diferentes factores, entre ellos la extensión de la lesión cerebral, del área cerebral concreta afectada, del subtipo de ictus, de la existencia de factores de riesgo asociados (diabetes, fibrilación auricular, carga arteriosclerótica), etc.

El objetivo de los investigadores no era determinar el nivel de ruido a partir del cual hay un incremento del riesgo, sino la detección de un gradiente al comparar pacientes que vivían en zonas más ruidosas con los que lo hacían en áreas con menos ruido.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda unos niveles de contaminación acústica procedentes del tráfico de un máximo de 53 decibelios durante el día y de 45 durante la noche. «La media del nivel de ruido en el cual han sido expuestos los pacientes y también la población del área del estudio, obliga a una reflexión, ya que está considerablemente por encima de los recomendados por la OMS», apunta Carla Avellaneda, investigadora del IMIM y firmante del trabajo.

Referencias:

  • Rosa Maria Vivanco-Hidalgo, Carla Avellaneda-Gómez, Payam Dadvand, et al. Association of residential air pollution, noise, and greenspace with initial ischemic stroke severity. Environmental Research. Volume 179, Part A, December 2019, 108725
  • abc.es

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Dr. Rigoberto J. Marcano Pasquier @rigotordoc
Medicina Interna

Ambulatorio Medis.

Av. José María Vargas. Centro Comercial Santa Fe.

Nivel C3. Consultorio 2.

Caracas. Venezuela.

http://rigobertomarcano.com

 

Rigoberto José Marcano Pasquier

Médico internista venezolano: 31a de graduado UCV! Tecnofílico. Ecléctico. Co-Investigador del Estudio Evescam, Venezuela y Coordinador de Medios Sociales. Secretario de Redes de la Asociación Venezolana de Aterosclerosis. CEO de Medicina Preventiva Santa Fe. WebMaster de medicinapreventiva.info , medicinapreventiva.com.ve, ava.net.ve y estudioevescam.info.ve Fotógrafo aficionado: Instagram @rigobertomarcano. Médico afiliado a Mercantil Seguros y a Seguros Caracas

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