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No hay evidencia suficiente para recomendar detección de dislipidemias en menores de 20a | Por: @linternista

No existe evidencia suficiente para hacer una recomendación en torno a la conveniencia de efectuar detección de trastornos de lípidos en niños y adolescentes hasta los 20 años de edad según el pronunciamiento de la Comisión de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF). [1]

«La USPSTF llegó a la conclusión de que es insuficiente la evidencia actual disponible y que no se puede determinar el equilibrio de beneficios y perjuicios de la detección de trastornos de lípidos en niños y adolescentes asintomáticos de 20 o menos años de edad». Después de analizar dos estudios que no revelaron evidencia directa de beneficios o perjuicios de la detección sistemática de trastornos de los lípidos en la infancia en la dislipidemia multifactorial [2] y la hipercolesterolemia familiar [3], la USPSTF llegó a la determinación.

La conclusión ha generado una serie de artículos de opinión en varias revistas científicas con respecto a lo que significa la falta de una recomendación en el ámbito clínico. [4-6]

En su comentario editorial[4] publicado en JAMA Cardiology, señala que la pregunta central de la USPSTF fue si la cuantificación del colesterol en un niño puede evitar un infarto de miocardio en la edad adulta y si esta medición tiene alguna consecuencia imprevista.

Se han cumplido los criterios de causalidad en torno a la elevación del colesterol de las LDL como variable sustitutiva de cardiopatía isquémica, señala, vinculando el trastorno genético hipercolesterolemia familiar a la exposición a las LDL elevadas en el curso de la vida.

Según el Dr. Samuel S. Gidding (Centro Cardiaco Nemours, Hospital Al DuPont para Niños, Wilmington, DE), quien intervino directamente en la elaboración de las recomendaciones generales para la detección de lípidos adoptada en 2011 por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) de Estados Unidos y la American Academy of Pediatrics (AAP), «Se debiera exhortar a la USPSTF a cambiar su pregunta primaria de si la determinación del colesterol en la infancia previene la cardiopatía en adultos, y plantear en cambio si las personas con alto riesgo de cardiopatía isquémica en el curso de la vida, con base en la exposición prolongada a las altas concentraciones de colesterol de las LDL, pueden reconocerse a una edad joven cuando es posible iniciar sin riesgo la reducción del colesterol de las LDL  ― como la causa reconocida de la cardiopatía isquémica ―», señala Gidding.

«Creo que la conclusión de la comisión deja a las personas con la idea de que no se debiera determinar el colesterol en los niños cuando, de hecho, aun cuando no se esté de acuerdo con la detección sistemática en general, hay un gran número de niños en los que se debiera determinar las concentraciones de colesterol, ya que sus padres podrían tener hipercolesterolemia o enfermedades que producen cardiopatía prematura«. Sin embargo, el riesgo absoluto de complicaciones antes de los 20 años de edad, incluso en niños que son heterocigotos para la hipercolesterolemia familiar, es cercano a cero.

El Dr. Stephen R. Daniels (Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado y Hospital de Niños Colorado, Aurora) en un editorial[5] publicado en JAMA Pediatrics,  cuestionó por qué la USPSTF ha recomendado el empleo del índice de masa corporal para detectar la obesidad en niños y adolescentes, pero no ha recomendado la detección de trastornos de lípidos.

«¿Por qué debiéramos efectuar detección de la obesidad pero tenemos insuficiente información para llegar a una conclusión de efectuar detección de hipercolesterolemia familiar heterocigota cuando parece haber paralelismos importantes entre estas entidades clínicas?».

Por su parte, la Dra. Elaine M. Urbina (Centro Médico del Hospital de Niños de Cincinnati, OH) y la Dra. Sarah D. de Ferranti (Hospital de Niños de Boston, MA) escriben en JAMA[6] que en vista de las pruebas de fenilcetonuria a que se somete a los recién nacidos, «parece razonable que los médicos también debieran realizar detección sistemática para identificar hipercolesterolemia familiar (y trastornos de los lípidos en los niños), una enfermedad que es mucho más frecuente y que produce morbilidad y mortalidad en una etapa temprana.»

De todo esto pareciera que lo más razonable es solicitar las determinaciones lipídicas en menores de 20 años en base al juicio clínico y características propias del paciente que se esté evaluando.

Referencias:

  1. US Preventive Services Task Force. Screening for lipid disorders in children and adolescents. JAMA 2016; 316:625-633. Artículo

  2. Lozano P, Henrikson NB, Morrison CC, et al. Lipid screening in childhood and adolescence for detection of multifactorial dyslipidemia. JAMA 2016; 316:634-644. Artículo
  3. Lozano P, Henrikson NB, Dunn J, et al. Lipid screening in childhood and adolescence for detection of familial hypercholesterolemia. JAMA 2016; 316:645-655. Artículo
  4. Samuel S. Gidding. Why cholesterol testing in children and adolescents matters. JAMA Cardiol 2016; Artículo
  5. Daniels SR. On the US Preventive Services Task Force Statement on Screening for lipid disorders in children and adolescents. JAMA Pediatrics 2016; Artículo
  6. Urbina EM, de Ferranti SD. Lipid screening in children and adolescents. JAMA 2016; 316:589-591. Artículo

 

Comité editorial medicinapreventiva.info

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