Una circunferencia abdominal elevada tiene PEOR RIESGO de mortalidad que el IMC | Por: @rigotordoc

Una circunferencia abdominal elevada en personas con cardiopatía isquémica, medida a nivel del ombligo, se asocia con un aumento significativo del riesgo de muerte, mientras que el índice de masa corporal (IMC), una medida de la adiposidad global, se asoció inversamente con la mortalidad, según un estudio publicado por la Dra. Thais Coutinho (Clínica Mayo, Rochester, MN) y colaboradores en la revista Journal of the American College of Cardiology.

Los pacientes que tienen aumento de la grasa abdominal presentan un incremento importante del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por ello, mantener el peso dentro de unos límites razonables es muy importante para el normal funcionamiento del corazón, los vasos sanguíneos, el metabolismo, los huesos y otros órganos de nuestro cuerpo.

Las personas con exceso de peso tienen que saber el tipo de obesidad que presentan:

  1. Obesidad periférica o ginoide. Grasa acumulada en glúteos, muslos y brazos.
  2. Obesidad central, abdominal o androide. Grasa acumulada en el abdomen.

El perímetro o circunferencia abdominal es una medida antropométrica que permite determinar la grasa acumulada en el cuerpo. La persona debe estar de pie, y después de haber expulsado el aire, debe rodearse el abdomen con la cinta métrica a la altura del ombligo. En la mujer el límite es de 88 centímetros y en el hombre, de 102 centímetros. En latinoamérica, según un estudio de Aschner, Buendía, Brajhovich y colaboradores, publicado en mayo de 2011, se recomienda utilizar el límite de circunferencia abdominal igual o mayor de 90 cm en las mujeres y de 94 cm en los hombres.

Si en una persona con exceso de peso el perímetro abdominal es menor que los valores mencionados se habla de obesidad periférica, mientras que se habla de obesidad central cuando el perímetro abdominal es mayor.

La adiposidad central, medida por la circunferencia abdominal se relacionó con un mayor riesgo de mortalidad, incluso en individuos con IMC normal. Además, los individuos con una circunferencia abdominal (CA) y un índice cintura-cadera (ICC) elevados tuvieron un riesgo significativamente mayor de muerte que aquellos que sólo tenían una circunferencia aumentada o el ICC elevado, por lo que sugirieron que la circunferencia abdominal y el ICC tienen mayor certeza que el IMC en la estratificación del riesgo de mortalidad en pacientes con cardiopatía isquémica, por lo que la circunferencia abdominal y/o el ICC deben ser documentados en estos pacientes isquémicos con un IMC normal, para una mejor estratificación del riesgo y consideraciones terapéuticas.

En su trabajo, Coutinho y colaboradores destacan la “paradoja de la obesidad,” un fenómeno donde los estudios han demostrado una asociación inversa entre el IMC y la mortalidad en pacientes con cardiopatía isquémica. Sin embargo, el grupo hipotetizó que la obesidad central, incluida la CA y el ICC podrían evaluar mejor la distribución de la grasa y pudieran ser utilizados para evaluar mejor los eventos en pacientes con enfermedad arterial coronaria.

El propósito del estudio fue examinar la asociación de las mediciones de obesidad central (CA e ICC) y total (IMC) con la mortalidad en pacientes con cardiopatía isquémica, de manera de establecer cual medida de obesidad predice mejor la sobrevida en estos pacientes.

Para ello, se revisaron las bases de datos OVID/Medline, EMBASE, CENTRAL y Web of Science, desde 1980 a 2008 y se consultó a expertos en el área acerca de datos no publicados que cumplieran los criterios de inclusión, en la que todos los sujetos tuvieran: 1) Cardiopatía isquémica al inicio del estudio; 2) Mediciones de CA o ICC; 3) Datos de mortalidad; y 4) Un mínimo de 6 meses de seguimiento.

De 2.188 estudios encontrados, 6 cumplían los criterios de inclusión. Se obtuvieron datos individuales de 4 de ellos, agregándose datos no publicados de una cohorte de rehabilitación cardíaca.

Una variable llamada “obesidad central” fue creada sobre la base de terciles de CA o ICC. Los riesgos proporcionales de Cox se ajustaron por edad, sexo y factores de confusión. La muestra final estuvo compuesta por 15.923 individuos. Hubo 5.696 muertes después de un seguimiento medio de 2,3 (rango intercuartil 0,5 a 7,4) años.

La obesidad central (definida como definida como una CA mayor a 88 cm en mujeres y mayor a 102 cm para los hombres) se asoció con un riesgo 70% mayor de mortalidad (razón de riesgo [RR]: 1.70), mientras que el IMC se asoció inversamente con la mortalidad (RR: 0.64).

La obesidad central también se asoció con un riesgo 70% mayor de mortalidad en el subgrupo de sujetos con IMC normal (HR: 1.70) y de 93% mayor en el grupo de sujetos con IMC mayor /igual a 30 kg / m 2 (RR: 1.93).

Como se ha señalado, ambos marcadores de adiposidad central, la circunferencia abdominal e ICC, se asociaron con un mayor riesgo de muerte en comparación con individuos que habían tenido sólo una medida anormal de obesidad central.

Por último, en el trabajo, la obesidad central sólo explicó aproximadamente el 30% de todas las muertes, lo que subraya la importancia de evaluar la distribución de grasa corporal en los pacientes y la aplicación de estrategias de pérdida de peso que puedan aumentar la supervivencia de los mismos.

Como conclusión, en los pacientes con cardiopatía isquémica, incluyendo aquellos con IMC normal y alta, la obesidad central, pero no el IMC se asocia directamente con la mortalidad.

La circunferencia abdominal y el IMC no son medidas intercambiables de la obesidad, por lo que la CA debe ser interpretada a la luz del IMC de los pacientes. De esta forma, para los pacientes con una CA idéntica, el IMC puede ayudar a identificar a los pacientes que tienen obesidad general (por ejemplo, un individuo con una CA de 103 cm y un IMC de 30 kg / m 2 ) frente a aquellos que tienen un exceso de la grasa abdominal (por ejemplo, un individuo con una CA de 103 centímetros, un IMC de 25 kg / m 2 ).

Estos resultados aclaran la confusión en torno al valor pronóstico de la obesidad y hacen hincapié en la necesidad de ir más allá del IMC como el índice preferido antropométricos de adiposidad. Además, los resultados deberían conducir a las preguntas de por qué una cintura grande tiene una diferente relación fundamentalmente con la mortalidad que el peso relativo” en pacientes con cardiopatía isquémica.

 

Referencia:

  • Coutinho T, Goel K, Corrêa de Sá D, et al. Central obesity and survival in subjects with coronary artery disease. J Am Coll Cardiol 2011; 57:1877-1886, doi: 10.1016/j.jacc.2010.11.058
  • Lopez-Jaramillo et al. Revista Colombiana de Cardiología 2009; 16: 75-82
  • Aschner, P., Buendía, R., Brajkovich, I. et al. Determination of the cutoff point for waist circumference that establishes the presence of abdominal obesity in Latin American men and women. Diabetes Research and Clinical Practice. 2011 (93) 243-247

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Dr. Rigoberto J. Marcano Pasquier @rigotordoc

Medicina Interna

Ambulatorio Medis.

Av. José María Vargas. Centro Comercial Santa Fe.

Nivel C3. Consultorio 2.

Caracas. Venezuela.

http://rigobertomarcano.com

Rigoberto José Marcano Pasquier

Médico internista venezolano: 25a de graduado UCV! Tecnofílico. Ecléctico. Panel Physician de la Embajada de Estados Unidos en Caracas. Coordinador de Twitter de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna. CEO de Medicina Preventiva Santa Fe. WebMaster de medicinapreventiva.info y medicinapreventiva.com.ve Fotógrafo aficionado: Instagram @rigobertomarcano

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