Diabetes MellitusEndocrinologíaMedicina InternaPráctica clínica

El monitoreo continuo de glucosa tiene gran utilidad en pacientes con diabetes de tipo 2 | Por: @linternista

Según una nueva investigación publicada el 21 de agosto en la versión electrónica de Annals of Internal Medicine por el Dr. Roy W. Beck, PhD, director ejecutivo del Jaeb Center for Health Research, en Tampa, Estados Unidos, y sus colaboradores, la monitorización continua de la glucosa puede ayudar a pacientes con diabetes de tipo 2 que utilizan múltiples inyecciones diarias de insulina.

Se demostró en el estudio de 158 pacientes con diabetes de tipo 2 que utilizaban múltiples inyecciones diarias de insulina, las mejoras en HbA1c a las 24 semanas fueron significativamente mayores entre los 79 aleatorizados al empleo de monitorización continua de la glucosa, que en el grupo de control del mismo número, el cual solo utilizó pruebas de glucómetro.

Aunque se ha documentado bien la utilidad de la monitorización continua de la glucosa en pacientes con diabetes de tipo 1, se ha estudiado menos su uso en aquellos con diabetes de tipo 2 que utilizan insulina, no obstante que un número mucho mayor de usuarios de insulina tiene diabetes de tipo 2, y su control glucémico se mantiene no óptimo pese al uso de insulina, destacan el Dr. Beck y su equipo.

«Este estudio aleatorizado demuestra que la monitorización continua de la glucosa puede ser útil en adultos con diabetes de tipo 2 tratados mediante insulinoterapia con bolo basal. Debido a que actualmente a pocos pacientes con diabetes de tipo 2 dependientes de insulina se les prescribe monitorización continua de la glucosa, los resultados del estudio indican un método de manejo adicional que puede beneficiar a estos pacientes», señalan los autores en su artículo.

 

Mayor descenso en la HbA1c, más tiempo en el rango establecido como objetivo

Los criterios de elegibilidad para participar en el estudio consistieron en edad mínima de 25 años, diabetes de tipo 2 tratada con múltiples inyecciones diarias durante un mínimo de un año, y cifras de HbA1c de 7,5% a 10,0%. Los pacientes tenían una media de edad de 60 años, y una mediana de duración de la diabetes, de 17 años.

A las 12 semanas, las concentraciones medias de HbA1c habían descendido desde 8,5% inicial en los dos grupos, hasta 7,5% en el grupo con monitorización continua de la glucosa, y 7,9% en los controles (p = 0,005). Desde la semana 12 hasta la semana 24, la HbA1c aumentó ligeramente a 7,7% en el grupo con el dispositivo médico, en comparación con 8,0% en los controles (p = 0,022 para la diferencia ajustada en el cambio medio desde el inicio hasta las 24 semanas).

Esta diferencia de -0,3% en la reducción de la HbA1c a las 24 semanas entre los grupos «es una mejora significativa a nivel de paciente, sobre todo porque se logró sin un cambio farmacológico», señalan los autores.

Ninguno de los criterios secundarios de valoración especificados de antemano, como la proporción de pacientes con HbA1c < 7,0% o 7,5%, o una reducción relativa de un mínimo de 10%, alcanzó la significación estadística, aunque estuvo a favor del grupo con monitorización continua de la glucosa. Los resultados en la HbA1c también favorecen  el uso del dispositivo en los análisis de subgrupos, con base en el nivel educativo y la habilidad aritmética en torno a la diabetes.

La mediana de tiempo en el rango de 3,89 a 9,99 mmol/l (70 a 180 mg/dl) aumentó más en el grupo con monitorización continua de la glucosa que en el grupo de control (determinada a través de la monitorización continua de la glucosa con enmascaramiento una semana (cada una) antes de las consultas a las 12 y a las 24 semanas), desde 802 minutos por día al inicio, hasta 882 minutos por día a las 24 semanas en el grupo con monitorización continua de la glucosa, y de 794 hasta 836 minutos por día en el grupo de control.

Las tasas de hipoglucemia fueron extremadamente bajas al inicio en los dos grupos (mediana de tiempo por debajo de 3,89 mmol/l [70 mg/dl], 11 minutos/día en el grupo con monitorización continua de la glucosa, y 12 minutos/día en el grupo de control), de manera que la capacidad para evaluar la repercusión de la monitorización continua de la glucosa en este parámetro fue limitada. No hubo episodios de hipoglucemia grave o cetoacidosis diabética en ninguno de los dos grupos.

El grupo con monitorización continua de la glucosa aumentó una media de 1,3 kg de peso corporal con respecto al inicio, en tanto que esta cifra descendió 0,2 kg en los controles. Los dos grupos no fueron diferentes en ninguna de las cinco medidas de calidad de vida, pero el grupo con monitorización continua de la glucosa tuvo una gran satisfacción con el empleo del dispositivo, según lo indicó la media de puntuación de 4,3 (de un rango de 1 a 5) en la Escala de Satisfacción con la monitorización continua de la glucosa.

En un editorial acompañante, la Dra. Vanessa Arguello y el Dr. Matthew Freeby, de la David Geffen School of Medicine, en la University of California, Estados Unidos, comentan que el estudio está «bien realizado», añadiendo que demostró que la monitorización continua de la glucosa en tiempo real «mejora el control de la diabetes, aunque moderadamente, en comparación con las pruebas de glucómetro».

Sin embargo, los Dres. Arguello y Freeby también señalan varias limitaciones para el uso generalizado de la monitorización continua de la glucosa, tales como la necesidad de asesoría para su uso, y problemas de costos. Actualmente, en Estados Unidos la cobertura de seguros para la monitorización continua de la glucosa en pacientes con diabetes de tipo 2 es limitada, a la espera de más datos de costo/beneficio.

Además, el requisito de la calibración diaria cuando se utilizan las lecturas del glucómetro, así como el carácter invasivo de los dispositivos de monitorización continua de la glucosa, también limitan su aceptación más amplia.

«Los médicos deben seleccionar cuidadosamente a los potenciales usuarios de monitorización continua de la glucosa en tiempo real, que pueden obtener una utilidad clínica máxima, por ejemplo, pacientes con diabetes de tipo 1, alto riesgo para hipoglucemia, y aquellos que tienen una cultura médica considerable; los que se apegan a las instrucciones para el uso del dispositivo médico, y ahora los pacientes con diabetes de tipo 2 que reciben múltiples inyecciones diarias de insulina», comentan los editorialistas.

Los Dres. Arguello y Freeby comentan en su editorial: «Con estos datos deberíamos tratar de comprender mejor a las poblaciones de pacientes que se beneficiarán más de la intervención de monitorización continua de la glucosa, como aquellos con las habilidades para abordar la variabilidad de la glucosa».

«Futuros estudios de monitorización continua de la glucosa mediante ensayos aleatorizados también deben evaluar si este enfoque mejora los desenlaces en la atención a la salud para la diabetes de tipo 2, sus efectos financieros en el sistema de asistencia sanitaria, y la posibilidad de generalización adicional en subgrupos con diabetes de tipo 2, como aquellos con mayor riesgo para hipoglucemia», concluyen los editorialistas.

Nota del comité editorial: el monitoreo continuo de glucosa ya NO está disponible en Venezuela debido a la crisis humanitaria y sociopolítica que estamos padeciendo en el país; incluso hay escasez severa en la dotación de insulina, así como fármacos hipoglucemiantes. Por otra parte, las tiras reactivas para los glucómetros capilares están desaparecidas del mercado, por lo que los pacientes deben procurar conseguirlos en el exterior del país.

Referencias:

  1. Beck RW, Riddlesworth TD, Ruedy K, Ahmann A, y cols. Continuous Glucose Monitoring Versus Usual Care in Patients With Type 2 Diabetes Receiving Multiple Daily Insulin Injections: A Randomized Trial. Ann Intern Med. 22 Ago 2017. doi: 10.7326/M16-2855. PMID: 28828487. Resumen
  2. Arguello V, Freeby M. Continuous Glucose Monitoring in Patients With Type 2 Diabetes Receiving Insulin Injections: Does This Mean Continuous Glucose Monitoring for Everyone? Ann Intern Med. 22 Ago 2017. doi: 10.7326/M17-2121. PMID: 28828490. Editorial

Fuente: espanol.medscape.com

Comité editorial medicinapreventiva.info

Comité editorial de medicinapreventiva.info

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: