Una alta ingesta de gaseosas endulzadas con azúcar aumenta el calcio en las arterias coronarias | Por: @linternista

Según una nueva investigación publicada el 16 de abril de 2016 en la versión electrónica del American Heart Journal, consumir por lo menos una bebida gaseosa endulzada con azúcar al día durante la semana laboral puede aumentar el calcio en las arterias coronarias.

El estudio de más de 22.000 adultos en Corea del Sur sin cardiopatía coronaria previa, demostró que los que consumían 5 o más bebidas gaseosas comunes por semana tenían un cociente de calcio en las arterias coronarias completamente ajustado de 1,7 frente a los que no la consumían.

Este cociente fue ajustado con respecto a edad, sexo, actividad física, tabaquismo, factores alimentarios, antecedente de hipertensión o hipercolesterolemia y antecedente familiar de cardiopatía isquémica.

“Nuestros hallazgos indican que los riesgos cardiovasculares del consumo de bebidas gaseosas son evidentes incluso en las etapas asintomáticas de la ateroesclerosis”, señalan los investigadores, dirigidos por el Dr. Sohyun Chun (Escuela de Medicina de la Universidad Sungkyunkwan, Seúl, Corea), añadiendo que este tipo de bebidas “se ha convertido en un importante problema de salud pública y de política pública”.

Cardiopatía isquémica asintomática

Los investigadores observan que aunque las bebidas azucaradas se han relacionado antes con diversos problemas adversos, entre ellos un aumento del riesgo de diabetes de tipo 2, obesidad y enfermedades cardiovasculares, aún “no se ha aclarado” el vínculo con la cardiopatía isquémica asintomática.

Para el presente análisis, analizaron los datos de detecciones de salud llevadas a cabo entre 2011 y 2013 en 22.210 adultos (81% hombres; media de edad 40 años) que participaron en el Estudio de Salud de Kangbuk Samsung.

Se utilizó un cuestionario de frecuencia de alimentos de 106 apartados que llenaron los propios participantes y con el que se registró el consumo de bebidas gaseosas, en el cual una bebida equivalía a 200 ml. No se les pidió a los participantes que distinguieran entre las bebidas con calorías completas o bajas en calorías o con cafeína o sin cafeína. Se utilizó tomografía computarizada cardiaca para medir el calcio en las arterias coronarias.

Otras mediciones comprendieron la versión coreana del Cuestionario Internacional de Actividad Física y un cuestionario sobre las características demográficas del paciente.

El número promedio de bebidas endulzadas consumidas por semana fue 1,2. Si bien 70% de los participantes informaron ser consumidores de bebidas gaseosas, solo 5% informó beber por lo menos 5 de estas bebidas gaseosas cada semana. De todos los participantes evaluados, 11,7% tuvieron una puntuación de calcio en las arterias coronarias superior a cero.

¿Generalizable? Se necesitan más estudios

En comparación con los que consumieron ninguna o muy pocas de estas bebidas, “los que informaron una mayor ingesta tuvieron más probabilidades de ser más jóvenes, ser del sexo femenino, exfumadores, ser físicamente activos y obesos”, informan los investigadores. Así mismo, tuvieron cifras más altas de colesterol total, colesterol unido a lipoproteinas de baja densidad (C-LDL), triglicéridos y concentraciones de glucosa y cifras más bajas de colesterol unido a lipoproteinas de alta densidad (C-HDL) así como una mayor ingesta de bebidas alcohólicas.

Cuando se efectuó el ajuste solo para edad, sexo y año de detección mediante examen clínico, el cociente de la puntuación de calcio en las arterias coronarias fue 1,86 para los que bebían 5 o más de las bebidas por semana en comparación con los que no bebían ninguna (Intervalo de confianza del 95%: 1,1–3,1).

El cociente de calcio en las arterias coronarias aumentó aún más cuando en el análisis secundario los investigadores excluyeron a los que no consumían ninguna de estas bebidas. El cociente de calcio en las arterias coronarias completamente ajustado fue 1,97 (Intervalo de confianza del 95%: 1,2–3,3) para los que consumían 5 o más bebidas por semana en comparación con los que consumían menos de una a la semana.

Los investigadores señalan: “Es posible que una serie de factores de riesgo cardiometabólico, tales como presión arterial, lípidos, concentraciones de glucosa e índice de masa corporal (IMC) intervengan en la relación”.

También puntualizan que la frecuencia de consumo de bebidas gaseosas fue más baja en la población de su estudio que las tasas comunicadas para las poblaciones occidentales; una cuarta parte de los ciudadanos estadounidenses consumen más de 1 lata de gaseosa de 354 ml cada día, según la Encuesta Nacional para el Examen de la Salud y la Nutrición de 2005-2008.

Aunque los “considerables” grados de consumo se relacionaron significativamente con una cifra de calcio en las arterias coronarias más alta en su “extensa muestra de hombres y mujeres coreanos al parecer sin datos clínicos de enfermedades cardiovasculares, cáncer o diabetes”, los investigadores señalan que se deberán de realizar estudios prospectivos en otras poblaciones para poder determinar si los hallazgos son generalizables.

Referencias

  1. Chun S, Choi Y, Chang Y, y cols. Sugar-sweetened carbonated beverage consumption and coronary artery calcification in asymptomatic men and women. Am Heart J 2016; DOI:10.1016/j.ahj.2016.03.018. Resumen

Comité editorial medicinapreventiva.info

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