El uso de betabloqueantes puede aumentar en el riesgo de mortalidad en pacientes con diabetes, especialmente de aquellos con enfermedad coronaria | Por: @linternista

Según un trabajo publicado en el número de abril de Mayo Clinic Proceedings por el Dr. Tetsuro Tsujimoto, Ph. D., del Departamento de Diabetes, Endocrinología y Metabolismo, en el Central Hospital, en Tokio, Japón, y sus colaboradores, a partir de datos de cohortes prospectivas de la US National Health and Nutrition Examination Survey 1999-2010, la utilización de betabloqueantes puede relacionarse con un incremento en el riesgo de mortalidad en pacientes con diabetes, sobre todo los que tienen enfermedad coronaria, señala nueva investigación.

Entre los casi 3.000 participantes con diabetes, la mortalidad por todas las causas en el curso de 5 a 6 años fue significativamente más alta en los que tomaban betabloqueantes que en los que no los tomaban, observándose un efecto incluso más pronunciado en los que tenían enfermedad coronaria.

En cambio, entre casi 15.000 participantes sin diabetes que tenían enfermedad coronaria, la mortalidad por todas las causas se redujo significativamente entre los que tomaban betabloqueantes en comparación con los que no los tomaban.

Se ha demostrado que los antagonistas de receptores beta-adrenérgicos mejoran la sobrevida en los pacientes que han sufrido infarto de miocardio y en los que padecen insuficiencia cardiaca congestiva a causa de disfunción sistólica del ventrículo izquierdo.

Pero además de esto, señalan el Dr. Tsujimoto y sus colaboradores, “nunca se ha visto que los betabloqueantes mejoren la sobrevida en todos los demás pacientes con enfermedad coronaria estable sin infarto de miocardio o insuficiencia cardiaca congestiva sin disfunción sistólica. Por otra parte, todavía se desconoce la eficacia de los betabloqueantes en pacientes con diabetes y enfermedad coronaria o insuficiencia cardiaca congestiva”.

Los nuevos hallazgos para los pacientes con diabetes son “aleccionadores”, dicen en un editorial adjunto, los Dres. Franz H. Messerli y Thomas Suter, del Departamento de Cardiología e Investigación Clínica, en el University Hospital Bern, en Berna, Suiza, y el Dr. Sripal Bangalore, de la División de Cardiología Leon H. Chamey, en la New York University School of Medicine, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

“Lamentablemente, bajo el amparo de la cardioprotección… la evidencia sólida obtenida en estos estudios posinfarto de miocardio se ha extrapolado sin críticas a otras indicaciones, como hipertensión, diabetes, nefropatía crónica e incluso enfermedad cerebrovascular. Pese a la falta de evidencia, la comercialización de los betabloqueantes para tal cardioprotección general resultó muy exitosa, y muchas de estas indicaciones mal documentadas para los betabloqueantes han persistido en las mentes de los médicos en la actualidad”, escriben el Dr. Messerli y sus colaboradores.

Es más, tanto los autores del estudio como los editorialistas señalan que gran parte de los datos que respaldan la utilidad del betabloqueante proviene de estudios realizados hace décadas, antes de la era de la reperfusión y los tratamientos farmacológicos actuales, como los nuevos anticoagulantes orales, los fármacos hipolipemiantes y los antagonistas del sistema renina-angiotensina.

“Como mínimo, estos fármacos potentes han reducido significativamente el riesgo general en pacientes que han sufrido un infarto de miocardio y, en consecuencia, han dificultado más documentar los posibles beneficios de los betabloqueantes,” dicen los editorialistas.

Y en los pacientes con diabetes, en particular, el aumento de la hipoglucemia y del peso relacionado con los betabloqueantes puede contribuir a desenlaces adversos, junto con la posibilidad de que los fármacos aumenten la presión arterial central, la cual posiblemente sería más acentuada en aquellos con arterias más rígidas, como en el caso de muchos de los pacientes con diabetes.

Efectos diferentes observados en pacientes con diabetes y arteriopatía coronaria

La población del estudio estuvo integrada por 2.840 participantes con diabetes, de los cuales 697 estaban tomando betabloqueantes, y 14.684 no presentaban  diabetes, entre ellos 1.584 que tomaban betabloqueantes. Tanto la enfermedad coronaria como la insuficiencia cardiaca congestiva tuvieron mayor prevalencia en los que tomaban betabloqueantes que en los que no (p < 0,001).

Entre los pacientes con diabetes, las tasas de episodios de muerte por todas las causas por 1.000 años-persona fueron 40,6 para los que tomaban betabloqueantes en comparación con 17,1 para los que no los tomaban. Entre los participantes sin diabetes, estas tasas fueron de 13,8 y 5,9, respectivamente.

En un análisis multivariable, el hazard ratio (HR) ajustado para la mortalidad por todas las causas entre los pacientes con diabetes que tomaban betabloqueantes en comparación con los que no los tomaban, fue de 1,49 (p = 0,01).

Se encontraron resultados similares para los que tomaban betabloqueantes selectivos para el receptor β1 (HR ajustado: 1,60; p = 0,007) y los que tomaban betabloqueantes específicos (bisoprolol, metropolol y carvedilol) en comparación con los que no tomaban betabloqueantes (HR ajustado: 1,55; p = 0,01).

Entre los participantes sin diabetes, el hazard ratio ajustado no fue significativamente diferente entre los que tomaban y no tomaban betabloqueantes (HR ajustado: 0,99; p = 0,96).

Además, la mortalidad por todas las causas fue significativamente más alta entre los participantes con diabetes y enfermedad coronaria que tomaban betabloqueantes en comparación con los que no los tomaban (HR ajustado: 1,64; p = 0,02), mientras que el riesgo fue significativamente más bajo con los betabloqueantes entre los que tenían enfermedad coronaria pero no diabetes (HR ajustado: 0,68; p = 0,02).

Un modelo de Cox de riesgos proporcionales equiparado en cuanto a puntuación de propensión produjo resultados similares.

El Dr. Tsujimoto y sus colaboradores concluyen: “El uso de betabloqueantes puede relacionarse con un incremento en el riesgo de mortalidad para los pacientes con diabetes y del subgrupo que tiene enfermedad coronaria. Se necesitan más estudios para evaluar si los betabloqueantes son eficaces para reducir los eventos de mortalidad y coronarios en pacientes con diabetes que reciben tratamiento médico óptimo”.

Fuente: espanol.medscape.com

Referencias:

  1. Tsujimoto T, Kajio H, Shapiro MF, Sugiyama T, y cols. Risk of All-Cause Mortality in Diabetic Patients Taking β-Blockers. Mayo Clin Proc. Abr 2018;93(4):409-418. doi: 10.1016/j.mayocp.2017.11.019. PMID: 29545006. Resumen

  2. Messerli FH, Suter T, Bangalore S, y cols. What Ever Happened to Cardioprotection With β-Blockers? Mayo Clin Proc. Abr 2018;93(4):401-403. doi: 10.1016/j.mayocp.2018.02.020. PMID: 29545007. Editorial

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