La incorporación de almendras y chocolate negro en la dieta puede reducir el riesgo cardiovascular | Por: @linternista

La incorporación de almendras, chocolate negro y cacao en una dieta estadounidense típica, sin exceder las necesidades de energía, puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria. El estudio, que fue financiado por la Hershey Company y el Almond Board of California, se publicó el 29 de noviembre de 2017 en Journal of the American Heart Association.

El consumo de almendras, chocolate negro y cacao tiene efectos favorables sobre los marcadores de enfermedad coronaria; sin embargo, los efectos combinados no se han evaluado en un estudio de alimentación bien controlado. El objetivo de este estudio fue examinar los efectos individuales y combinados del consumo de chocolate negro y cacao y almendras en los marcadores de riesgo de enfermedad coronaria.

En un estudio controlado, investigadores encontraron que comer casi un tercio de taza de almendras al día, ya sea solas o combinadas con casi un cuarto de taza de chocolate negro y un poco más de 2 cucharadas de cacao al día, mejoraba los perfiles de lípidos y lipoproteínas, cuando se compara con la dieta promedio estadounidense, ausente de almendras y chocolate.

Es de destacar, dicen los investigadores, que la ingesta combinada de almendras, chocolate amargo y cacao condujo a una reducción significativa en las partículas pequeñas de colesterol LDL denso, un factor de riesgo conocido para la enfermedad coronaria.

“Es importante poner esto en contexto: el mensaje no es que las personas deban comer mucho chocolate y almendras para bajar su colesterol LDL“, dijo en un comunicado la Dra. Penny M. Kris-Etherton, investigadora principal, de la Penn State University, en University Park, Estados Unidos.

“A las personas se les permite consumir alrededor de 270 calorías libres por día, y cuando las comidas como almendras, chocolate negro y cacao se consumen juntas como un alimento discrecional, confieren beneficios de salud a diferencia de otros alimentos opcionales como las donas glaseadas”, dijo.

“Un mensaje importante es: elija sabiamente sus calorías discrecionales. Consuma alimentos que van a beneficiar su salud frente a aquellos que no tienen valor o incluso un efecto adverso”, dijo la Dra. Kris-Etherton.

“El chocolate negro y las almendras no pueden sustituir un patrón dietético general saludable”, dijo Linda Van Horn, dietista, de la Northwestern University, en Chicago, Estados Unidos, quien no participó en el estudio. “Sin embargo, elegir este enfoque hacia esa meta tiene beneficios sobre una bebida endulzada con azúcar u otra opción que solo ofrece azúcar y calorías sin los ácidos grasos no saturados y flavonoides que el chocolate y las almendras confieren”, dijo.

En este estudio cruzado, los participantes consumieron cada una de las cuatro dietas de mantenimiento de peso isocalóricas:

  • Sin alimentos “de tratamiento” (dieta estadounidense promedio).
  • 42,5 g/día de almendras (dieta de almendras).
  • 18 g/día de cacao en polvo y 43 g/día de chocolate amargo (dieta de chocolate).
  • Almendras, cacao en polvo y chocolate amargo (dieta de chocolate y almendras).

Las dietas fueron similares, excepto por la presencia o ausencia de estos alimentos de tratamiento, que explicaron las principales diferencias en el perfil de nutrientes. Cada periodo de dieta duró 4 semanas, seguido de una interrupción de cumplimiento de 2 semanas.

En comparación con la dieta estadounidense promedio, el colesterol total, el colesterol no HDL y el colesterol LDL después de la dieta de almendras se redujeron en un 4%, 5% y 7%, respectivamente (p < 0,05). La dieta de chocolate y almendras redujo la apolipoproteína B en un 5% en comparación con la dieta estadounidense promedio.

Figure 2.
Percentage change in serum lipids, lipoproteins, and apolipoproteins in response to 4 diets. Percentage change was calculated from the baseline value of each diet period. The bars represent least‐squares means for n=31. The error bars represent SEMs. Statistical significance was assessed using the PROC MIXED procedure in SAS; mean values with different lowercase letters are significantly different, P<0.05. AAD indicates average American diet; ALD, almond diet; ApoA1, apolipoprotein A1; ApoB, apolipoprotein B; CHOC, chocolate diet; CHOC+ALD, chocolate and almond diet; HDL, high‐density lipoprotein; HDL‐C, HDL cholesterol; IDL‐C, intermediate‐density lipoprotein cholesterol; LDL‐C, low‐density lipoprotein cholesterol; TC, total cholesterol; and VLDL‐C, very‐low‐density lipoprotein cholesterol.

Para las subclases de colesterol LDL, en relación con la dieta estadounidense promedio, la dieta de almendras produjo una mayor reducción en partículas de LDL flotantes grandes (-5,7 frente a -0,3 mg/dl; p = 0,04), mientras que la dieta de chocolate y almendras proporcionó una mayor disminución en partículas de LDL densas pequeñas (-12,0 frente a -5,3 mg/dl; p = 0,04). Sin embargo, ni las almendras ni el chocolate amargo y el cacao afectaron los marcadores de la salud vascular y el estrés oxidativo.

Figure 5.
Change from baseline in intermediate‐density lipoprotein (IDL), very‐low‐density lipoprotein (VLDL), VLDL3, and triglyceride‐rich remnant (IDL+VLDL3) in response to 4 diets. The bars represent least‐squares means for n=31. The error bars represent SEMs. Statistical significance was assessed using the PROC MIXED procedure in SAS; no treatment effects were seen in change in IDL, VLDL, VLDL3, and triglyceride‐rich remnant, P>0.05. AAD indicates average American diet; ALD, almond diet; CHOC, chocolate diet; CHOC+ALD, chocolate and almond diet; IDL‐C, intermediate‐density lipoprotein cholesterol; VLDL‐C, very‐low‐density lipoprotein cholesterol; VLDL3, small remnant very‐low‐density lipoprotein cholesterol.

“Incorporar almendras, chocolate amargo y cacao en una dieta estadounidense típica sin exceder las necesidades de energía puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria”, concluyen la Dra. Kris-Etherton y sus colaboradores en su artículo.

Los investigadores enfatizan que estos hallazgos son específicos de la población de pacientes estudiados: adultos de mediana edad con sobrepeso y obesos con niveles elevados de colesterol total y colesterol LDL.

Señales de advertencias

“Este fue un estudio muy bien controlado que demostró que reemplazar las grasas saturadas provenientes de la grasa láctea (mantequilla y queso) con grasas no saturadas provenientes de nueces (almendras) tuvo un efecto positivo en las concentraciones plasmáticas de lípidos“, dijo en un comunicado la Dra. Alice Lichtenstein, de la Tufts University en Boston, Estados Unidos, quien no participó en el estudio.

Cuando se trata de grasas, las almendras son una opción mucho mejor que la mantequilla y el queso, agregó la Dra. Kris-Etherton. “Ese es claramente un mensaje importante aquí. Las almendras pueden ser parte de una dieta saludable”.

En una entrevista, la nutrióloga bariátrica Melissa Rifkin, del Montefiore Health System en la Ciudad de Nueva York, Estados Unidos, advirtió que “no se pueden sacar conclusiones firmes” de este estudio sobre el valor de comer almendras y chocolate en los perfiles de lípidos, y agregó que “no encontró nada” sobresaliente en los hallazgos.

También se “sorprendió” de que las dietas no fueran especialmente saludables, ya que incluían croissants, pretzels y pan blanco, “que son alimentos que no recomendaríamos”. El hecho de que el estudio fue financiado por la Hershey Company y el Almond Board of California también “genera preocupación por el sesgo”, dijo Rifkin, quien no participó en el estudio.

Fuente: espanol.medscape.com

Referencia: http://jaha.ahajournals.org/content/6/12/e005162

Comité editorial medicinapreventiva.info

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