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Algunas claves para combatir las arrugas | Por: @linternista

Dicen que nuestra piel cuenta la historia de nuestra vida, aunque no siempre esa historia es tan precisa. ¿Por qué alguna gente se ve más vieja y otra más joven que la edad que tienen?

Encontrar la respuesta a esa pregunta podría ser la clave para tener una apariencia más lozana. ¿Qué es lo que hace que envejezca la piel? ¿Hay algo que hacer, sin someterse a la cirugía plástica? ¿Qué causa las arrugas?

La epidermis forma la capa exterior de tu piel: una barrera física resistente que protege tu cuerpo del mundo que te rodea. Tu cuerpo produce en promedio una nueva epidermis entera más o menos cada 60 días. Las células en la superficie de tu piel se descascaran y continuamente son reemplazadas con otras nuevas que están debajo. A medida que envejeces, la renovación de la epidermis toma más tiempo, por lo que se empiezan a notar cada vez más las marcas de la vejez.

Tu dermis es absolutamente crucial en el proceso de envejecimiento. Es alimentada por los vasos sanguíneos y contiene el colágeno y las fibras elásticas que mantienen tersa, firme y lisa la piel joven. La cantidad de colágeno y fibras elásticas en tu dermis disminuye con el paso de los años. Además, pierdes la grasa que está bajo los tejidos de tu piel. Como resultado, ésta pierde elasticidad, se afloja y empiezas a ver las señales reveladoras de las arrugas.

El colágeno le da a tu piel su fuerza y elasticidad. Forma una compleja red en 3D de fibras. Hasta más o menos la edad de 40 años, tu cuerpo produce mucho colágeno de manera muy eficiente, pero después de eso, todo es deterioro.

Los fibroblastos son máquinas de producir colágeno. En pieles jóvenes, también halan al colágeno, ayudándole a evitar que tu piel pierda su tersura y firmeza. Con los años, la producción de colágeno mengua y las conexiones entre los fibroblastos y el colágeno empiezan a fallar. El resultado es fácil de ver: más arrugas y más profundas.

El cuidado básico: protegerse del sol

Todos estamos conscientes del riesgo de quemarse con los rayos del Sol, pero ese es sólo uno de los peligros que ese astro representa para nuestra piel. La luz del Sol contiene diferentes tipos de rayos UV y el efecto que estos tienen depende de su longitud de onda.

Las quemaduras son causadas por los rayos UVB (ultravioleta B), que queman la capa superior de la piel, pero no pueden penetrar hasta la epidermis o dermis. Los rayos UVA tienen una longitud de onda mucho más larga, por lo que su efecto es más profundo: pueden degradar el colágeno que es el «adhesivo» de nuestro cuerpo, de manera que si se debilita en la piel, salen arrugas.

¿Qué hacer? Simple: usa protector solar. Pero no sólo cuando estés asoleándote. Debido a que tienen una longitud de onda larga, los rayos UVA pueden traspasar vidrio, lo que quiere decir que el envejecimiento de tu piel puede estarse acelerando cuando conduces hacia la oficina o te sientas al lado de una ventana. Asegúrate de que la botella de tu protector solar tenga cinco estrellas de protección contra los rayos UVA.

Sólo respirar nos arruga. Cada vez que respiras, una fracción diminuta del oxígeno que inhalas entra en tus células y ataca tu ADN. Esas moléculas de oxígeno son conocidas como radicales (antes radicales libres). El daño que causan, especialmente a los fibroblastos productores de colágeno en tu piel, se acumula con el tiempo. Y causa arrugas.

¿Qué hacer? Necesitamos respirar, así que por ese lado no hay opción. Pero los científicos están convencidos de que si uno se alimenta de cierta manera puede reducir el daño que causan los radicales. Estás son unas reglas claves a seguir:

  • Regla 1: Escoge colores vibrantes.  Los tomates, por ejemplo, son una excelente fuente de un poderoso antioxidante llamado licopeno, que es el que le da su color distintivo y es también bueno para prevenir el estrés oxidativo que acelera el envejecimiento.
  • Regla 2: Decántate por frutas y vegetales con sabor amargo. Vegetales como el brócoli o los rábanos son una fuente rica de un tipo de antioxidante llamado glucosinolato. Consumir este tipo de ingredientes puede potenciar las defensas naturales de la piel.
  • Regla 3: Como mucho pescado azul o graso. El ingrediente vital en el pescado azul o graso como el salmón, las sardinas o el arenque, es Omega 3. Este ácido graso amortigua la inflamación en las células de la piel, lo que también ayuda a lentificar el estrés oxidativo. Otros factores, como fumar, también pueden acelerar el envejecimiento de la piel.

Vigila el azúcar en tu sangre

Los científicos que exploran el vínculo entre el azúcar en la sangre y el envejecimiento de la piel han descubierto que la gente con altos niveles de glucosa se ven hasta dos años más viejos de lo que son. ¿Qué pasa? El exceso de azúcar en nuestra sangre se pega al colágeno en nuestra piel y hace que este último se vuelva más quebradizo, lo que implica que el proceso de reparación de la piel se torna más dificultoso. ¿El resultado? Más arrugas.

El azúcar sanguíneo se produce naturalmente cuando uno digiere comida y es una parte esencial del proceso con el que el cuerpo adquiere la energía que necesita para funcionar. Pero al hacer ejercicio regularmente y cortar la cantidad de carbohidratos que comes puedes ayudar a evitar que los niveles de azúcar en tu sangre sean altos y las implicaciones asociadas con el envejecimiento de tu piel. Si tienes una condición médica prexistente como diabetes, consulta a tu doctor.

Fuente: BBC Mundo.

Daniel Ricardo Hernández

Comunicador Social

Comité editorial medicinapreventiva.info

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