Dieta y AlimentaciónSalud

Pensar mejor gracias a una alimentación adecuada | Por: @linternista

 «Eres lo que comes», y a tan conocida frase habría que agregarle otra igual de certera: «Piensas lo que comes». Así todo tu organismo funcionara mejor.

Los alimentos que se ingieren en la mañana para quitarte el ayuno nocturno son decisivos para el buen rendimiento cerebral, para contar con una mente clara, atenta y capaz de procesar toda la información necesaria.

En el caso de los estudiantes, cualquiera sea su edad, el tipo de desayuno que consuman y merienda que hagan, pueden ser determinantes en que los resultados en la boleta reflejen buenas o malas calificaciones.

Lesbia Luzardo de Zschaeck, doctora en Farmacia y autora de los libros «Aprender con Clase» y «El arte de aprender con clase», explica que el desayuno es particularmente importante para quienes estudian materias exigentes.

Se deben incluir necesariamente proteínas y los llamados «carbohidratos buenos». De las proteínas, el cerebro aprovecha los aminoácidos. El jamón, el queso, el huevo, la leche tienen aminoácidos que elevan el nivel de atención del niño.

Una arepa con alguna, o algunas, de estas proteínas, antes señaladas, resulta un buen desayuno para un estudiante, pero no debería ser cualquier arepa, sino una con masa enriquecida.

«La harina precocida de maíz es un buen carbohidrato pero necesita ajonjolí, avena o afrecho. Esto es necesario para hacer más lenta la absorción del azúcar del carbohidrato, mantenerla más tiempo en la sangre y dar suministro constante al cerebro. Si colocan los tres -ajonjolí, avena y afrecho-, es mejor», señala la experta.

Para evitar

La experta no recomienda en absoluto para el desayuno de los niños lon cereales comerciales. Dice que al estar tan cargados de azúcar «cuando el niño ingiere mucha azúcar refinada junta, las neuronas se prenden de inmediato pero se apagan rápidamente. La atención cerebral, entonces, es muy corta», aclara Luzardo.

Todos los niños y jóvenes deben desayunar antes de ir a las clases en las mañanas. El desayuno es como la gasolina para un carro: la necesita para poder arrancar. No deberían salir de la casa sin comer pero, si no tienen apetito porque es muy tempranol La especialista sugiere darles leche achocolatada sin más azúcar de la que ya trae la mezcla y enviarles el desayuno en la lonchera para que lo coman antes de la primera clase.

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Fuente: El Universal.

Daniel Hernández

Comunicador Social

Comité editorial medicinapreventiva.info

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